Recuerditos…

El siglo XX se ha caracterizado por experimentar diversos cambios en los campos de la ciencia y de la tecnología. Este periodo ofrece al hombre una serie de inventos que han facilitado su vida y le abren una gran puerta hacia el tercer milenio.

Desde objetos que a menudo usamos como un clip, un microondas, o un simple lapicero hasta “grandes inventos” que han revolucionado el campo de la medicina, la tecnología y la comunicación, por su inimaginable importancia.

A través de este blog haremos un recorrido por los mas destacados descubrimientos de la segunda mitad del siglo XX.

Iniciemos este recorrido con la historia del boligrafo

 Inventado en 1938 por el inventor y periodista húngaro Laszlo Biro, con ayuda de su hermano Gero. La historia cuenta que Laszlo estaba molesto por los problemas que le ocasionaba escribir con su pluma fuente y tuvo la idea de su invento observando a unos niños mientras jugaban en la calle con bolitas. La idea nació cuando una canica atravesó un charco y al salir de este siguió trazando una línea de agua sobre la superficie seca de la calle. La unica dificultad que encontró fue la de desarrollar esferas de un tamaño pequeño a un instrumento de escritura. Con esta idea Biro patentó en Hungría, en 1938, un prototipo. Pero nunca se llegó a comercializar.En 1940 él, su hermano, y su socio y amigo Meyne, , emigraron a la Argentina.            

El 10 de junio formaron la compañía Biro y Meyne. En un garaje con 40 pollos y un bajo presupuesto perfeccionó su invento y lo lanzaron al mercado bajo el nombre comercial de Birome (Acrónimo formado por las sílabas iniciales de Biro y Meyne). Al principio los libreros consideraron que esos «lapicitos a tinta» eran demasiado baratos como para venderlos así que lo comercializaban como juguetes para chicos.

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Propaganda comercial en una revista argentina de 1945, promocionando la primera birome.

Cuando comenzaron a promocionarse se les llamaba esferográfica y se hacía hincapié en que siempre estaba cargada, secaba en el acto, permitía hacer copias con papel carbónico, era única para la aviación y su tinta era indeleble. Existían varios modelos: dorado, con camisa de oro sellado, etc. Pero la variante “estudiantil” fue la que obtuvo numerosos premios en el mundo.En 1943 licenció su invento a Eversharp Faber, de los Estados Unidos, en la entonces extraordinaria suma de USD 2.000.000, y en 1951 a Marcel Bich, de Francia. Este último desarrolló, bajo la marca BIC, un bolígrafo de bajo costo que contribuyó enormemente a la popularización del invento.

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Así eran las biromes fabricadas por los hermanos Biro y Meyer

 La sociedad formada por Biro y sus socios quebró, aquejada por falta de financiamiento y por nuevos inventos que no tuvieron éxito comercial.

Entre otros inventos Biro diseñó un perfumero usando el mismo principio que el bolígrafo. Más tarde, con el mismo principio se crearon los desodorantes a bolilla. 

Así pues esta es la insólita historia de aquel instrumento que usamos a diario y es testigo de innumerables escrituras.

Vuelvo mañana con más recuerditos…

 

Sheila Rafael M.

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