(de http://ogallo.wordpress.com)
Este año me dedicaba religiosamente cada sábado a ver Star Trek: Voyager. Al comienzo lo hacía por lo bien que le quedaba el uniforme a Jeri Ryan (f-uertota), pero luego me pegué a la historia y de todas maneras no hacía nada útil los sábados después de almuerzo. La semana pasada, zapeando en los comerciales, me di con la grata sorpresa de que Warner (aparentemente alguna señal del Sci-Fi Channel también) está pasando Babylon 5 desde el primer capítulo. Lo mejor de todo, caí justo en el primer capítulo.
Así que, si no tienen mucho útil que hacer un sábado a las 3 de la tarde y hay una tele cerca con cable que se pueda usar, señor, señorita, joven en edad escolar y universitaria, futuro del país, le pido unos minutos de su tiempo, no vengo a robarles ni a hacerlos sentir mal, sólo quiero que me den la oportunidad de demostrar por qué Babylon 5 es una de las mejores series de ciencia ficción de todos los tiempos.
Era el amanecer de la tercera era de la humanidad, diez años después de la guerra Tierra/Minbari. El Proyecto Babylon fue un sueño que había cobrado forma. Su meta: prevenir otra guerra creando un lugar donde humanos y alienígenas podían resolver pacíficamente sus diferencias. Es un puerto de llamada; un hogar lejos del hogar para diplomáticos, trabajadores, empresarios y viajeros. Humanos y alienígenas envueltos en dos millones quinientas mil toneladas de metal en rotación, solos en la noche. Puede ser un sitio peligroso, pero es nuestra última y mejor esperanza de paz. Esta es la historia de la última de las estaciones Babylon. El año es 2258. El nombre del lugar es…




